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Vasos de expansión: qué son, para qué sirven y cómo elegir el adecuado

El vaso de expansión es uno de los componentes más importantes en cualquier sistema de calefacción, agua caliente sanitaria o circuito hidráulico. Aunque suele pasar desapercibido, su papel es fundamental para proteger la instalación, evitar pérdidas de presión y prevenir averías en calderas, termos eléctricos o equipos de aerotermia. Comprender cómo funciona, qué tipos existen y cuándo debe sustituirse permite al usuario prolongar la vida útil de su sistema y evitar intervenciones costosas.

 

Qué es un vaso de expansión y cómo funciona dentro de un sistema de calefacción o ACS

Un vaso de expansión es un contenedor metálico que incorpora en su interior una membrana o goma flexible que separa dos cámaras: una destinada al agua de la instalación y otra al aire o nitrógeno precargado. Cuando el agua se calienta, aumenta de volumen; este incremento provoca una subida de presión que, si no se controla, podría dañar tuberías, válvulas o la propia caldera.

El vaso absorbe ese exceso de volumen gracias a la compresión del aire del interior. Cuando el agua se enfría, la presión vuelve a equilibrarse. Este proceso continuo garantiza estabilidad, un funcionamiento seguro y una presión constante en todo el circuito, tanto en calefacción como en agua caliente sanitaria.

 

Para qué sirve un vaso de expansión y por qué es esencial en una caldera o instalación hidráulica

La función principal del vaso de expansión es evitar que la presión se dispare dentro de la instalación. Si no existiera este componente, la caldera activaría con frecuencia la válvula de seguridad o incluso podría sufrir daños internos.

En instalaciones de ACS con termos eléctricos, también es imprescindible. Cada vez que el agua del termo se calienta, se produce una expansión que, si no tiene dónde absorberse, ejerce presión sobre la válvula de seguridad y provoca goteos continuos.

En sistemas de aerotermia sucede algo similar. El vaso de expansión regula los cambios de presión derivados de la circulación del fluido y garantiza que el equipo trabaje con estabilidad y sin sobrecargas en los componentes hidráulicos.

 

Tipos principales de vasos de expansión y sus aplicaciones en calefacción, termos eléctricos y aerotermia

Aunque todos los vasos de expansión cumplen la misma misión, existen diferencias significativas entre los modelos disponibles. Los más habituales en viviendas son los vasos cerrados, que funcionan mediante una membrana interna. Dentro de estos encontramos modelos específicos para calefacción y otros diseñados para agua potable y termos eléctricos.

En instalaciones de aerotermia se utilizan vasos sobredimensionados, preparados para circuitos donde el volumen de agua es mayor y la presión puede variar de manera más brusca. En instalaciones antiguas aún pueden encontrarse vasos abiertos, normalmente situados en puntos altos de la vivienda, aunque son menos eficientes y prácticamente han sido sustituidos por modelos cerrados.

 

Instalación del vaso de expansión y diferencias entre modelos internos, externos, abiertos y cerrados

Algunas calderas incluyen un vaso de expansión interno. Esto resulta cómodo, pero tiene un límite: su capacidad suele ser reducida, normalmente entre 6 y 10 litros. Cuando la instalación es grande o la caldera empieza a perder presión, puede ser necesario añadir un vaso de expansión externo que complemente al que trae de fábrica.

Los vasos externos permiten mayor capacidad, una instalación más accesible y un mantenimiento más sencillo. En sistemas de termos eléctricos, la instalación externa del vaso de expansión es prácticamente obligatoria para evitar goteos en la válvula de seguridad.

Los vasos abiertos, instalados antiguamente en áticos o falsos techos, funcionan por gravedad y no por presión, pero hoy se consideran obsoletos por sus pérdidas de agua, evaporación y riesgo de corrosión.

 

Cómo elegir la capacidad correcta del vaso de expansión y cómo ajustar la presión inicial del equipo

Seleccionar un vaso de expansión adecuado requiere conocer el volumen total del circuito, la temperatura de trabajo y la presión recomendada por el fabricante de la caldera o termo. Un vaso demasiado pequeño provocará disparos continuos de la válvula de seguridad; uno demasiado grande dificultará el control del sistema.

En viviendas unifamiliares, lo habitual es utilizar vasos de entre 8 y 24 litros, pero la capacidad exacta depende del tamaño del circuito y del uso. En termos eléctricos se recomiendan vasos entre 8 y 12 litros para evitar que la presión aumente durante el calentamiento.

La presión inicial del vaso, conocida como presión de precarga, se ajusta normalmente entre 0,8 y 1,2 bar. Debe regularse siempre con el circuito vacío. Un ajuste incorrecto puede provocar falta de presión, ruidos en la instalación o incluso daños en el vaso.

 

Problemas más habituales en los vasos de expansión y señales que indican que debe sustituirse

Los problemas más comunes en un vaso de expansión están relacionados con la pérdida de aire de la cámara interna o el deterioro de la membrana. Cuando esto ocurre, el vaso pierde su capacidad para absorber la expansión del agua y la caldera empieza a mostrar variaciones de presión.

Un síntoma típico es que la presión sube de forma brusca al calentar y cae en frío, obligando a rellenar el circuito con frecuencia. Otro signo claro es el goteo constante de la válvula de seguridad, especialmente en termos eléctricos. También pueden aparecer vibraciones, ruidos de circulación o pequeños golpes en tuberías.

Cuando la membrana está perforada o el vaso pierde totalmente su cámara de aire, la sustitución es la única solución, ya que el equipo no es reparable.

 

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si el vaso de expansión de una caldera está funcionando correctamente?

La señal más clara es la estabilidad de la presión. Si la presión sube demasiado al calentar o cae cada día, es probable que el vaso esté dañado o sin aire.

¿Cuál es la presión correcta de un vaso de expansión y cómo se debe ajustar?

La presión de precarga suele situarse entre 0,8 y 1,2 bar. Debe medirse y ajustarse siempre con el circuito vacío para garantizar un funcionamiento adecuado.

¿Cada cuánto tiempo se recomienda revisar o cambiar un vaso de expansión?

Lo ideal es revisarlo una vez al año. Su vida útil suele estar entre cinco y diez años, dependiendo del uso y de la calidad del agua.

¿Es mejor instalar un vaso de expansión interno o uno externo en la caldera?

El vaso interno es suficiente en instalaciones pequeñas, pero en circuitos grandes o cuando hay pérdidas de presión se recomienda añadir un vaso externo de mayor capacidad.

¿Qué diferencias existen entre un vaso de expansión para calefacción, ACS o termos eléctricos?

Los vasos para calefacción trabajan con agua tratada y altas temperaturas. Los de ACS están diseñados para agua potable y presiones específicas. Los de termos eléctricos evitan goteos por sobrepresión durante el calentamiento.

¿Cuál es el tamaño ideal del vaso de expansión para una vivienda y cómo se calcula?

El tamaño depende del volumen total del circuito. Se calcula considerando la capacidad de la instalación, la temperatura de trabajo y el margen de presión recomendado por el fabricante.

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